Causas psicológicas que determinan la disfunción eréctil o impotencia

La disfunción eréctil o impotencia es un problema muy frustrante y traumático en todas las culturas, una de las secuelas más importantes de la disfunción eréctil es la depresión secundaria posterior. Paradojicamente, la depresión puede ser también causa de la impotencia, en cuyo caso se habría que tratar la depresión antes de iniciar un posible tratamiento.

Entre las diferentes causas psicológicas que determinan la disfunción eréctil, cabe destacar sobre todo el miedo al fracaso sexual, la presión a las exigencias sexuales de la pareja y la imposibilidad de abandonarse a los sentimientos eróticos, debido en muchas ocasiones a conflictos internos y a posibles sentimientos de culpa.

El objetivo principal del tratamiento de la disfunción eréctil debe ser la recuperación de la autoconfianza y la duración de esta recuperación está directamente relacionada con el tipo de impotencia, siendo siempre más rápido de solucionar la psicológica que la fisiológica.

Desde aquí queremos recomendar que a la más mínima sospecha de padecer esta dolencia se acuda inmediatamente al médico para realizar un reconocimiento y posterior tratamiento ya que en este sentido el tiempo siempre es importante para aplicar una solución.

Detección de la disfunción eréctil o impotencia

Aproximadamente la mitad de la población masculina ha experimentado al menos una vez en su vida episodios transitorios de impotencia, es por esto que se considera una conducta sexual totalmente normal. Existen dos formas, por tanto, de disfunción eréctil o impotencia, grave y transitoria.

La disfunción eréctil, también conocida como impotencia, se produce debido a una inhibición de la fase vasocongestiva local de la respuesta sexual, es decir y para que lo entendamos todos, que no llega suficiente sangre a los conductos cavernosos del pene, responsables de la erección.

Los problemas de erección se pueden presentar en varones de todas las edades: entre adolescentes que comienzan a explorar la sexualidad, en jóvenes y adultos que se hallan en la cumbre de su vigor sexual, así como en la tercera edad. La mayoría de las veces las causas son psicológicas, pero debido a que los mecanismos hormonales, vasculares y neurológicos que controlan la erección son altamente vulnerables a distintos agentes físicos y externos, antes de iniciar un tratamiento psicológico, es importante someterse a un chequeo por parte del urólogo para descartar cualquier causa fisiológica. Otro factor importante que puede provocar disfunción eréctil es la diabetes en el hombre, algo a tener muy en cuenta antes de cualquier visita al urólogo.

Soluciones al problema de la disfunción eréctil o impotencia

Existen diferentes tipos de soluciones en forma de tratamientos para la disfunción eréctil que nos proporcionan diversos resultados y ofreciéndonos diferentes posibilidades debido a sus diferentes tipos de funcionamiento.

Fármacos orales:

Hoy en día se emplean principalmente medicamentos orales en el tratamiento de la disfunción eréctil. Para el correcto funcionamiento de estos fármacos se precisa de la existencia de un estímulo sexual para actúar directamente sobre el pene, aumentando la cantidad de sangre que recibe para facilitar así la erección. Estos fármacos son conocidos con el nombre de inhibidores de la fosfodiesterasa-5.

Los farmacos no son el único tratamiento que existe para los problemas de erección o disfunción eréctil. Sin embargo, siempre es lo más importante elegir el que mejor se adapte a las necesidades de cada paciente.

Los otros tratamientos posibles para los problemas de impotencia o disfunción eréctil son:

Inyecciones intrapeníanas
Consiste sencillamente en inyectar en el pene una sustancia vaso dilatadora para producir la erección. Suele utilizarse principalmente cuando fallan los fármacos orales o en casos extremadamente graves como refuerzo adicional.

Terapia psico-sexual
Existen casos en los que la causa de la disfunción eréctil pueda ser psicológica. En este caso pueden utilizarse terapias individuales o de pareja con un psicólogo que son de una gran ayuda para superar las posibles barreras que impiden una relación sexual natural, plena y espontánea.

Dispositivos de vacío
Se trata de un técnica muy agresiva que consiste en un dispositivos que se sitúan en el pene donde provocando un vacío se consigue que el pene se llene de sangre.