Existen diferentes tipos de soluciones en forma de tratamientos para la disfunción eréctil que nos proporcionan diversos resultados y ofreciéndonos diferentes posibilidades debido a sus diferentes tipos de funcionamiento.
Fármacos orales:
Hoy en día se emplean principalmente medicamentos orales en el tratamiento de la disfunción eréctil. Para el correcto funcionamiento de estos fármacos se precisa de la existencia de un estímulo sexual para actúar directamente sobre el pene, aumentando la cantidad de sangre que recibe para facilitar así la erección. Estos fármacos son conocidos con el nombre de inhibidores de la fosfodiesterasa-5.
Los farmacos no son el único tratamiento que existe para los problemas de erección o disfunción eréctil. Sin embargo, siempre es lo más importante elegir el que mejor se adapte a las necesidades de cada paciente.
Los otros tratamientos posibles para los problemas de impotencia o disfunción eréctil son:
Inyecciones intrapeníanas
Consiste sencillamente en inyectar en el pene una sustancia vaso dilatadora para producir la erección. Suele utilizarse principalmente cuando fallan los fármacos orales o en casos extremadamente graves como refuerzo adicional.
Terapia psico-sexual
Existen casos en los que la causa de la disfunción eréctil pueda ser psicológica. En este caso pueden utilizarse terapias individuales o de pareja con un psicólogo que son de una gran ayuda para superar las posibles barreras que impiden una relación sexual natural, plena y espontánea.
Dispositivos de vacío
Se trata de un técnica muy agresiva que consiste en un dispositivos que se sitúan en el pene donde provocando un vacío se consigue que el pene se llene de sangre.